Al acudir por primera vez al médico, éste le dio un tratamiento con antibióticos que ayudó a que Rodríguez perdiera mucho peso, pero también a aminorar la fiebre que el paciente padecía a diario. No obstante, no fue hasta que se realizaron exámenes profundos que se pudo pensar en operar al hombre que veía su vida en peligro.
El cardiólogo del hospital, Fernando Cichero, explicó que la extraña presencia se podía deber a que el palillo en cuestión se haya filtrado durante una transfusión de sangre durante la juventud de Rodríguez. Mientras que el paciente dice no tener idea cuándo o cómo se lo tragó, pero que sí está seguro de no volver a comer nada tenga un palillo.
Aunque es muy raro que un palillo termine en el corazón de alguien, oír de gente que se traga cosas por accidente no es para nada peculiar. La revista médica BMJ llegó a reportar más de 4mil accidentes de este tipo durante el 2012
